Experiencia
#1:
Siguiendo
desde nuestra respiración los pensamientos-sentimientos
1.
Nos
sentamos cómodamente. Cerramos los ojos o no, según sea cómodo, en las primeras
experiencias resulta más propicio cerrarlos. Traemos a nuestra atención a
nuestro SerRespiración, sin intervenir, tan sólo calidad de atención, presencia
y acompañamiento. Notamos la inhalación, la pausa y la exhalación...
2.
Ahora
traigamos a la mente alguna situación que está actualmente demandando una buena
parte de nuestra atención en el trabajo... (damos al menos 30 segundos para
esto). Una vez presente el pensamiento, notamos su presencia justo frente a
nosotros... libéralo y déjalo escapar...
3.
Nota
cómo la corriente constante de
pensamientos continúa moviéndose a través de ti. Algo puede cachar tu atención
y luego irse... Quizás después de un rato de estar en este proceso, una sonrisa
de amor y ternura puede venir a tu rostro al darnos cuenta de cuán natural y humano es este proceso.
4.
Nota
cada pensamiento y tus respuestas a través de tu respiración. Intenta que al
liberar tus pensamientos puedas regresar a tu respiración. Continúa notando y
liberando, notando y liberando, siempre con el SerRespiración como presencia
profunda y llena de ti.
5.
Mantengámonos
realizando esta experiencia por algunos minutos, al menos 4 ó 5.
6.
Después
podemos generar un Círculo y compartir nuestras experiencias.
7.
Nos
podemos llevar como intento personal el realizar esta experiencia a lo largo de
la semana.
Gracias...
Experiencia
#2:
Practicar
la suspensión de los juicios
Requerimos
una fracción de hoja de papel y lápiz.
1.
Nos
podemos auto-proponer “voy a estar en conciencia del proceso de juicios en la
presencia de otros.” Cada vez que los juicios vienen a mí, yo lo notaré, no
haré nada, simplemente lo notaré.
2.
Vamos
a practicarlo durante la hora de nuestro Círculo de Diálogo. Nos podemos poner
por parejas, sentados en el piso o en silla frente a frente. Una de la personas
hablará durante algunos minutos sobre lo que desee, mientras la otra persona la
escucha atento de sus procesos de generar juicios acerca de algunos aspectos de
lo que escucha y percibe. La respiración es muy importante para llevar a cabo
esta sentida vigilia de nuestro proceso de juicios.
3.
Ahora
que estás presente puedes notar cómo los juicios dirigen el tráfico de tu
pensamiento y controlan cómo escuchamos o no a los demás.
4.
A
lo largo de la conversación estaremos presentes y podemos notar cuando esté
presente algún juicio grandote y evidente, es decir que moviliza gran atención
en tu pensamiento, cuando así lo percibas escríbelo en una hoja que tengas a la
mano.
5.
Al
terminar de hablar tu compañero, nos miramos unos segundos frente a frente.
Quien estuvo escuchando ahora tomará la hoja entre sus dedos índice y pulgar de
una mano y lo sostiene justo enfrente. Una vez frente a ti suéltalo, déjalo ir
y observa como se va... Simplemente permanecerá ahí frente a ti y notaremos
quizás que hemos creado un espacio, una ventana entre yo y mi juicio a través
de la cual puedo continuar escuchando.
6.
Ahora
le toca el turno a la otra persona para hablar, se invierten los papeles.
7.
Podemos
después de terminar el ejercicio conversar en Círculo sobre nuestra
experiencia.
6.
Nos podemos llevar esta práctica para nuestra semana. Escogeremos una
conversación al día para realizar este ejercicio. Una vez realizado escoge el
juicio más grande y ruidoso que aparece y anótalo. Así podemos ir anotando a lo
largo de la semana nuestro proceso del juicio.
Gracias...
Experiencia
#3:
Suspensión
de juicios en el Diálogo
1.
Nos
cuesta mucho dar un tiempo real y pausado a nuestra reflexión en nuestras
respuestas. ¡Tomar una respiración profunda y contar a 10 es un viejo refrán!
¡Qué tal contar a 50!
2.
Vamos
a intentar percibir lo que significa abrir un tiempo interior para permitir que
nuestras opiniones puedan asentarse y adquirir su real importancia. Nos ponemos
en grupos de cuatro personas a elaborar una conversación libre e informal.
3.
Primero
vamos a experienciar lo que significa contar interiormente a 50. Tomamos
atención a nuestro SerRespiración cerrando nuestros ojos y percibiendo el flujo
de la respiración. En tanto estamos atentos a este proceso iniciamos la cuenta
interior hasta cincuenta. Observemos y prestemos atención a nuestras
percepciones durante este lapso de tiempo.
4.
Ahora
inicia alguien hablando y las demás personas escucharán atentamente tanto a lo
que dice quien habla, así como atendiendo de su propio proceso de escucha.
5.
Cuando
estamos atentos a una fuerte reacción negativa (o positiva) hacia algo que se
ha dicho y sentimos la pulsión de emitir una opinión hagamos una pausa... nos
damos el tiempo de contar interiormente a 50, simplemente sentémonos con
nuestra reacción. Notemos si nuestra reacción cambia conforme la conversación
continua y nos damos la oportunidad de esperar.
6.
Me
pregunto: ¿de dónde proviene esta fuerte opinión en mi interior? ¿quién me dijo
eso? ¿cómo fue que me creí eso? ¿cuáles son mis asumciones subyacentes tras esa
opinión?
7.
Después
de un rato si continuo con esa opinión de forma intensa, trataré de compartirla
con mi grupo. Trataré de plantearla tal como si fuera tan sólo una opción más a
ser hablada y no “la verdad”. Trataré de no refutar lo que se ha estado
diciendo. Pongo mi juicio ahí, justo en frente y lo dejo reposar y tomar tiempo
para valorar su real necesidad.
8.
Hacemos
un círculo plenario para conversar sobre nuestras experiencias.
9.
Podemos
llevarnos este intento para practicarlo durante la semana. Una vez al día
hagamos este ejercicio al estar en una conversación y dando al menos 50
segundos a nuestra opinión.
Gracias...
No hay comentarios:
Publicar un comentario